
El yacimiento tipo del Triásico es el de Montral-Alcover, en la tarraconense Sierra de Prades. Los barros calcáreos que se depositaron cerca de la costa, en cubetas generadas entre arrecifes, han permitido la preservación de estructuras delicadas de muchos organismos, alguno de los cuales se reproducen en la vitrina.
Acceda a la pequeña sala que sirve de ampliación del Triásico. Aquí pueden observarse las diferencias que existen entre un dinosaurio, como Herrerasaurus –a la izquierda-, y otros reptiles terrestres, como Prestosuchus –a la derecha-; este último es un miembro del linaje de los cocodrilos, y coetáneo de los primeros dinosaurios.
Los dinosaurios se convirtieron en el grupo de vertebrados con más éxito evolutivo durante el mesozoico, por una adaptación de sus capacidades locomotoras.
El primer dinosaurio fue un pequeño bípedo, poco más de 1 m. de longitud, y dieta carnívora. Se encuentra en la vitrina anexa a Prestosuchus. Al lado puede ver una de las primeras recreaciones que se hicieron en el siglo XIX del dinosaurio Iguanodon.
Subiendo la rampa se pueden contemplar los retratos de algunos prestigiosos dinosaurólogos. Uno de los más significativos es el del naturalista británico Richard Owen, que en 1842 acuñó el término dinosaurio, que, literalmente, significa lagarto terrible.