
El Cretácico, último periodo del Mesozoico, representa un rango temporal comprendido entre los 142 y los 65 millones de años. Esta sala, presidida por una pareja de Tyrannosaurus rex, se dedica al comportamiento de los dinosaurios.
Conocemos algunos aspectos de su reproducción, por ejemplo que eran ovíparos, y que los huevos, de formas y tamaños muy diversos, eran incubados en nidos. Un caso curioso es el de Oviraptor, un dinosaurio terópodo con plumas. Puesto que su esqueleto apareció encima de un nido con huevos atribuidos a Protoceratops, (Ceratopsio), se creyó que había muerto en el momento de robarle los huevos. En los últimos años se han encontrado algunos esqueletos más de Oviraptor sobre nidos con huevos; en uno de ellos se conservaba el embrión lo que permitió deducir que pertenecía a un Oviraptor; esto significa que murió mientras protegía su propia puesta, lo que demuestra que en algunos casos los dinosaurios cuidaban sus huevos como lo hacen hoy día las aves.
La presencia de diversas estructuras de comunicación, tanto visuales como sonoras, proporciona información sobre su comportamiento social. El primer caso se escenifica en base a la reconstrucción de tres cabezas de un Ceratopsio. Cada cabeza representa distintos patrones de coloración que pudieron presentar estos dinosaurios: disuasorio, disruptivo o de camuflaje. El segundo caso, está representado por un gráfico del cráneo de Parasaurolophus. Estos ornitópodos estaban dotados de estructuras cefálicas huecas capaces de producir y amplificar determinados sonidos.