
La segunda parte de la Sala del Jurásico Asturiano está dedicada a las colecciones de fósiles de vertebrados. En primer lugar se expone la reproducción de un rastro de dinosaurio bípedo sobre el que se representan algunos parámetros que proporcionan información sobre el autor del mismo y sobre algunos aspectos de su modo de vida.
En el caso de Asturias los dinosaurios pisarían en un fango y las huellas se rellenarían posteriormente por arena. Tras el paso de millones de años estos sedimentos se transforman en roca y salen de nuevo a la superficie. Esto nos dará dos tipos de icnitas: las huellas verdaderas -o moldes-, como las del panel del fondo; y el relleno de esas huellas -o contramoldes-, como las icnitas que podemos ver a continuación.