
Las huellas o icnitas de dinosaurios terópodos son tridáctilas, más largas que anchas, con dedos relativamente largos y estrechos terminados en garras afiladas. El borde posterior muestra un entrante -o escotadura- por detrás de la impresión del dedo II. Esto les confiere un aspecto asimétrico permitiendo diferenciar si se trata de la huella de un pie derecho o izquierdo. Los ángulos que forman los dedos suelen ser relativamente agudos.